Quinteto - Ángeles Músicos
Tempera sobre Madera 1942 Federico Cantú 1907-1989
La inclinación religiosa de Federico Cantú surge dentro de su obra a muy temprana edad, primeramente desde el inicio de su estancia en el Paris de los años 16 cuando pasa gran parte de su tiempo libre asintiendo a conciertos de música barroca.
Existen muchos bocetos en cuadernos de trabajo que ocupa en la academia Colarossi y que trajera posteriormente para exponer en la primer retrospectiva en Los Estados Unidos en la sala de Exposition Park 1929 en California , estos bocetos llevados primeramente a trabajos de caballete, pronto se coinvertirán en obras murales, (Pasadena California 1928) mimos, que acompañaran la narrativa del artista, durante toda su trayectoria y que lo llevaran a ser uno de los mas importantes exponentes de la pintura sacra en America, por ello el Museo Vaticano le solicitara tres obras de caballete que se integraron a la colección de arte del Museo Vaticano desde 1955.
Quizá como bien lo expresaba el propio Cantú , su pincel esta poseído por“ La mano de Dios” quien constantemente lo guía, como fueron guiados todos los maestros del Renacimiento Italiano.
Por siempre Cantú, esta situado junto a la tradición de la música angelical, quienes tuvimos la oportunidad de convivir y conocerlo bien las vida intima del artista ,; sus hábitos, gustos , comentarios y el ambiente barroco que se sentía dentro de su atelier donde los grandes titanes : Bach, Jean Philippe Rameau , Georg Friedrich Händel , convivían con él; todos conocedores y grandes maestros de la música coral y del oratorio.
Por que la música es el espíritu mismo de la divinidad y que ha perdurado durante siglos de evolución . Esta tradición, donde la pintura y la música se unen y que existe desde antes del renacimiento, y que según la narrativa pastoril del arte antiguo dotara a los pastores de rústicos instrumentos de viento para identificarlos como tales. Nico Staiti ha visto en esta música pastoril la visualización de la música humana, en ciertas ocasiones no exenta de un carácter pecaminoso.
Esta proliferación de música angelical inicia a partir del siglo XIV la parte segunda de las Actas de Pilatos o Descensus Christi ad Inferos (s. V). Se trata de la entrada triunfante de Cristo en el limbo y la consiguiente liberación de las almas que, encabezadas por Adán
“De nuevo dijo Bartolomé: ‘También vi a los ángeles que subían delante de Adán y cantaban himnos’” (Evangelio de Bartolomé 1, 23)
A pesar de que el episodio del descenso de Cristo al limbo y la liberación de las almas fue abundantemente representado en la cultura bizantina
El tipo iconográfico de la ascensión con ángeles músicos conoce su mayor difusión hacia finales del siglo XV y durante el siglo XVI en la península itálica
Probablemente, una de las primeras —si no la primera— imágenes de la dormición que incluyen la figura del ángel ya claramente representado como músico sea el fresco de La Muerte de la Virgen de Giovanni y Pietro da Rimini para la Iglesia de Santa Maria in Porto Fuori de Rávena (primer tercio del s. XIV), donde la figura de Cristo acogiendo el alma de su madre queda flanqueada por ángeles instrumentistas y personajes masculinos barbados —probablemente profetas— con libros abiertos que parecen interpretar música vocal.
No obstante, puede ser que la coronación de la Virgen sea la imagen de la narración evangélica que con mayor frecuencia incluye la figura del ángel músico y en la obra de Cantú no deja de ser una constante
Y es asi como dentro de la iconografía de Cantú, la música toma un papel de suma importancia, porque de alguna manera nos permite revelar no solo el pensamiento bíblico que cultiva a diario el artista, sino que también promueve su gusto por la música barroca y que detonara la fugas pero rica música galante que nos recuerda a Carl Philipp Emanuel Bach! , dígase de paso para quien tuvimos la fortuna de visitarlo en su atelier en horas de trabajo, la música estaba previamente programada desde temprana hora y solo se detenía con el receso de algún trabajo.
En 1928 Cantú se instalaba en Los Ángeles California con la idea de tener un receso de lo vivido en Paris y para preparar una serie de exposiciones , muy pronto ahí surge la oportunidad de pintar lo que seria su primera obra mural en la parroquia de Pasadena California, donde estará descrita en una serie de paneles parte de la pasión acompañada de ángeles músicos .
En el invierno de 1941 surge otra obra mural por encargo y esta vez incluye la figura de un ángel cargando su instrumento y en la contraparte otro ángel tocando el violín
En entre 1943 - 1945 Federico, trabaja dos ideas creativas en torno a los ángeles músicos , una de las versiones monumentales esta pensada en función de la casa en Boston del Doctor MacKinley Helm y la otra pensada como obra al fresco en Pinacoteca Virreinal.
La consolidación de la idea lo llevara ahora a recrear una serie de panos con diferentes ángeles músicos desnudos, a manera de quinteto, mismos que sufrirán una variante para llevar a acabo una nueva versión para placa al buril “titulada quinteto”.
Adolfo Cantú
Textos Adolfo Cantú
Archivo Documental Colección Cantú Y de Teresa FCG Copyright ©
Museo CYDT
Angel Chelista
Grabado al buril
Federico Cantú Garza
Esta obra fue expuesta en :
Palacio de las Bellas Artes 1970
Museo Amparo 1994
Salón de la Plástica 2023
MUNAL 2025
Museo de Arte de Querétaro 2026
Colección de Arte Cantú Y de Teresa

























